Hablemos de SQM

Sé que después de escribir esto, los entendidos en páginas web me dirán: “en tu blog sólo debes hablar de tu trabajo”. Pero los que me conocen ya saben que no hago lo que hace todo el mundo, hago siempre lo que siento que debo hacer.

Quizás por haber tenido problemas de dermatitis y haber desarrollado mayor sensibilidad en mi piel con ciertos químicos,  siento y entiendo perfectamente  a estas personas -que muchas veces casi aisladas del mundo- sufren una enfermedad desconocida para muchos. Y cada vez que me llama una persona contándome su caso, cómo llego allí, etc… Me siento identificada con el calvario que debe estar pasando esta persona, y me apena que no se haya podido evitar antes esta enfermedad.

Una de las razones que más me  impulsa a seguir adelante, son estas personas -u otras con otros problemas- que necesitan alternativas naturales y sin químicos que les dañen.

Pero, ¿qué es S.Q.M. o Sensibilidad Química Múltiple?

Os lo voy a explicar de manera sencilla, porque el tema daría para hablar horas y horas.

Las personas con S.Q.M.  ante la exposición a pequeñas concentraciones o dosis de sustancias químicas -que pueden encontrarse en el ambiente, alimentos, cosméticos, productos de limpieza…- sufren alteraciones orgánicas que afectan a su sistema nervioso, hígado, sistema inmune, sistema endocrino… Y además es muy frecuente que vaya asociada a otras enfermedades, como la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica (SFC).

Dependiendo de la gravedad del caso, algunas personas llegan a quedar incapacitadas para hacer una vida normal,  no pueden trabajar y se ven aisladas, pues el simple hecho de salir a la calle supone un riesgo para ellas.

Hay miles de casos, en mayor número mujeres. Todavía falta mucho por estudiar, pero parece que la exposición a sustancias tóxicas puede ser la causa más clara. Pues en cuanto estas personas se alejan de dicha exposición, su salud mejora.

¿Cómo se puede llegar a tener S.Q.M.?

Hay mil historias, pero si os interesa el tema os recomiendo que leáis los casos reales del libro “S.Q.M. Sensibilidad Química Múltiple. El riesgo tóxico diario.” de Carlos Prada, muy interesante.

Hay personas  que tuvieron exposiciones a sustancias que les intoxicaron en sus trabajos sin darse cuenta; o por coincidencia inhalaron un pesticida después de una fumigación mal hecha; otras personas  quizás por tener un organismo más sensible, con el paso del tiempo y sin hacer nada especial, un día su cuerpo dijo “basta, no acepto ni un químico más”.

El caso es que estas personas no sólo ven limitada y afectada su salud, lo cual ya es bastante duro, sino que a nivel social cosas tan sencillas como salir a la calle, hablar con personas, trabajar, entrar en una tienda, se convierten en algo imposible que puede dañarles gravemente.

Cualquier perfume que nos ponemos, ambientador, el detergente con que se limpia el portal, puede dañarles. Muchas veces se ven obligadas a hacerse un montón de kilómetros para hacer terapias que les mejoren la salud.

Desde el SECRETO de SU quiero mandarle todo mi apoyo a todas estas personas y decirles que trabajo por una alternativa más saludable, utilizando biocoloración a base de plantas botánicas exclusivamente  y  cosmética más saludable. Y comprendo sus necesidades especiales, a las cuales deberíamos adaptarnos todos, para hacerles la vida más fácil y más feliz.

Desde aquí un abrazo grande a todas ellas,

Su.