Lo reconozco, soy una rebelde… pero con causa.

Cuando conté que mi proyecto era crear una peluquería en Vitoria-Gasteiz donde no se hicieran tintes, ni mechas, ni moldeados, ni nada que no me pondría yo en mi cabeza ni en mi cabello, muchos me dijeron: “No es posible, una peluquería así no puede funcionar, sin esos trabajos no puede funcionar”.

Hoy os cuento que es posible, y es gracias a todas las personas que creéis y apostáis por un mundo mejor, más saludable, ético, coherente y sostenible. El mundo se mueve y quiere retornar al origen, a lo natural a conectarse con la vida.

Desde pequeñita he sentido una gran atracción por la naturaleza. Cualquier florecilla, bichito o animalillo que se cruzara por mi camino despertaba mi interés. Mis recuerdos más bonitos son explorando en el campo, recogiendo hojas, florecillas o plantas, buscando aquellos bichitos que se recogían en forma de bola cuando los tocabas o pidiéndole a mi padre que me sacara un grillo o hiciera un silbato con una varita.

Como decía Eduardo Galeano en una de sus citas: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.

Desde la peluquería ecológica  el SECRETO de SU os animo a tod@s a  integrar  un modelo de cuidado de vuestra belleza eco-saludable para la persona y para nuestro planeta. Tengo la convicción de que un mundo mejor es posible si cada uno de nosotros pone su pequeñito grano de arena.

Pequeños gestos como sustituir  geles de peinado o ceras de acabado formulados con derivados del petróleo y siliconas por otros productos  más naturales a base de aceites de coco o cera de abejas… Champús sin parabenes, ni sulfatos… ¡Y un largo etcétera de más sustancias! Cada día miles de personas se tiñen el cabello con productos  químicos, un pequeño gesto como el de sustituir estos compuestos químicos (aminas aromáticas, amoniaco, peróxido o per sulfato de amonio) por Coloración vegetal 100% supondría un gran cambio para la salud de nuestro planeta tierra.  Somos responsables de todo aquello que desechamos por  los desagües de nuestros lavabos, porque esa misma agua retornará en algún momento de nuevo a nosotros.

Cada pequeña acción insignificante que realizamos tiene unas consecuencias no solo en nosotros mismos, sino  en el planeta.

Pequeñas acciones como la de elegir cosméticos no testados en animales generan grandes cambios. Miles de animales sufren al ser usados en laboratorios donde se utilizan para testar en ellos cosméticos que después se venden en el mercado. Una sencilla y simple decisión como la de elegir un cosmético que indique que no ha sido testado en animales supone un gran avance en esta sociedad.

En este mundo todo -y todos- estamos conectados queramos o no. Pequeños insectos como las abejas son indispensables para la continuidad del mismo, sin su polinización la vida no sería posible. Cada planta, cada animal, cada ser vivo por pequeñito que sea es necesario para que continúe la vida. Quizás no seamos aun conscientes de la función que realiza cada uno de ellos, pero es seguro que la tiene.

Cuidemos del planeta, es nuestra responsabilidad.

Actualmente existen alternativas ecológicas en cosmética al alcance de la mayoría. En el SECRETO de SU disponemos de cosméticos para venta más eco- saludables no testados en animales y os asesoraremos sobre las diferentes opciones.

Un abrazo,

Su.

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